La prensa fue blanco de los violentos: 138 periodistas agredidos en 12 días de protestas

La prensa fue blanco de los violentos: 138 periodistas agredidos en 12 días de protestas



El pasado 03 de octubre, inició en Ecuador un paro nacional en rechazo al decreto 883 propuesto por el Ejecutivo que eliminaba el subsidio a la gasolina. Ese día comenzó una pesadilla para la prensa que, al tratar de cubrir las manifestaciones, fue blanco de ataques constantes, hostigamientos, agresiones físicas y amenazas.

Desde el inicio de las protestas hasta el 14 de octubre, Fundamedios contabilizó 116 agresiones contra medios y periodistas (incluyendo fotógrafos, camarógrafos, comunicadores comunitarios). De ellas, 61 fueron agresiones físicas, 13 agresiones verbales, 11 casos de  impedimentos de cobertura, ocho detenciones, entre otras. También se recopiló 20 ataques a medios de comunicación.

Con un monitoreo constante, nuestra organización reportó 138 periodistas agredidos, 53 por manifestantes, 35 por la Fuerza Pública, 18 por desconocidos, uno por el Estado, tres por directivo de un medio y cinco por ciudadanos.

La diferencia entre el número de agresiones, 113, con el número de agredidos, 138, es consecuencia de que hubo agresiones colectivas, a veces, con decenas de víctimas simultáneamente, como fue el caso de los periodistas “retenidos” en el Ágora de la Casa de la Cultura.

El primer día del Paro Nacional, la violencia de la Policía Nacional contra la prensa fue la tónica. Más de 16 comunicadores resultaron agredidos, principalmente, en las coberturas al centro de Quito.

Julio Estrella, fotógrafo de El Comercio, fue golpeado violentamente por 15 policías y rociado con gas lacrimógeno. “(…) Sin ninguna explicación, empezaron a empujarnos con los escudos de plástico y a darnos de toletazos”, explicó a FUNDAMEDIOS. Daniel Molineros, fotógrafo de la agencia API, intentó defenderlo y también resultó golpeado.

Las periodistas Adriana Noboa, reportera del portal Primicias y Yadira Trujillo de El Comercio, fueron impedidas por al menos 12 antimotines de filmar con sus celulares la represión contra manifestantes. También recibieron toletazos. 

Ese mismo día en la mañana, un taxista impactó a Freddy Toapanta, camarógrafo de Teleamazonas, mientras hacía un despacho en vivo junto a la reportera Fernanda Cevallos.

El fin de semana, los ataques no cesaron. El sábado 5 de octubre, David Aguiar, camarógrafo de la página de Facebook, Guarmillas,  fue herido con una bala de goma en la parte superior derecha del toráx por la Policía. El hecho ocurrió en la ciudad Riobamba, al centro del país.

El domingo 6 de octubre, hubo tregua para la prensa, pero al día siguiente comenzó otro capítulo de agresiones. En esta ocasión fueron perpetradas por los manifestantes. 

El 7 de octubre, la reportera de TVC Andrea Orbe y el camarógrafo Tito Correa fueron agredidos física y verbalmente cuando cubrían el cierre de vías en la Panamericana Norte. “Me empezaron a jalonear, me quitaron el micrófono, el celular, las llaves del carro. A mi compañero camarógrafo le estaban quitando la cámara y la intentaron hacer caer al piso para que dejara de grabar. Para nosotros fue un momento de mucha tensión porque no sabíamos que hacer (…)”, aseguró Orbe.

En la tarde, el periodista Mauricio Ceballos y el camarógrafo Iván Aroca de la cadena TC Televisión, fueron atacados por manifestantes en la población Santa Lucía, ubicado en la provincia costera del Guayas. Les propinaron golpes en la espalda con un palo y les lanzaron piedras.

El 8 de octubre, los periodistas William Rivadeneira de Cable Mágico, Carlos López de Macas News y César Correa de radio Shalom sufrieron agresiones físicas y hostigamiento por manifestantes, mientras cubrían las protestas en la provincia de Morona Santiago. A Wilson Cabrera, corresponsal de Teleamazonas en esta ciudad, le rompieron la cámara con la que grababa la protesta.

El 9 de octubre, en Portoviejo, capital de la provincia de Manabí, Diego Delgado, reportero de medios Ediasa, no culminó con su reportería pues una turba de manifestantes le lanzó piedras y lo insultó. El periodista, quien tiene discapacidad y portaba carnet del Conadis, afortunadamente salió ileso.

Ese miércoles, en el centro de Quito, varios equipos de prensa que cubrían las protestas tuvieron que resguardarse en un parqueadero de San Blas, tras ser sitiados por varios manifestantes, quienes les tiraban piedras y los amenazaban con arrastrarlos. Así lo confirmó a nuestra organización Alex Llanos, periodista de Ecuador TV. Algunos de los reporteros saltaron a una casa contigua para evitar la agresión.

Varios desconocidos que se sumaron a la protesta para cometer actos vandálicos también agredieron a la prensa. A Diego Ayala, fotógrafo del portal digital GK, casi le roban la cámara fotográfica el momento que intentaba captar imágenes de las marchas. A un reportero de la cadena TVC le robaron el teléfono.

El 10 de octubre, nuestra organización reportó uno de los ataques más graves en contra el periodista de Teleamazonas, Freddy Paredes, quien recibió una pedrada en su cabeza al salir del Ágora de la Casa de la Cultura, donde cubría una concentración del movimiento indígena. 

Paredes presentó una fractura de clavícula y una contusión en la cabeza con herida abierta. El abogado del canal presentó una denuncia en la Fiscalía por intento de asesinato. El culpable, quien ya ha sido identificado, se encuentra en la lista de los más buscados. 

Durante toda la jornada de protestas, FUNDAMEDIOS constató también un marcado discurso estigmatizante contra la prensa, acusada de no ser imparcial y cubrir hechos noticiosos que solamente favorecen al Gobierno. “Prensa corrupta”, “prensa vendida”, “prensa mentirosa”, fueron las consignas de los manifestantes.

Los periodistas de canales de televisión, principalmente, de Teleamazonas y Ecuavisa, fueron hostigados. Fausto Yépez, reportero del primer medio, fue increpado en el sector de Santo Domingo, al centro de la capital. Ahí, varias personas lo acusaban de “desinformar”. El periodista escapó y logró esconderse en una papelería de la zona, de donde tuvo que salir prácticamente camuflado.

Durante esta larga jornada de protestas, resultaron 8 comunicadores detenidos. Siete de ellos fueron liberados inmediatamente, pero Camila Martínez, comunicadora de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) fue sentenciada a 5 días de prisión por insultar y agredir a los agentes que precautelan el orden público.

El 13 de octubre, tras once días de protestas ininterrumpidas, el Gobierno Nacional dialogó con el movimiento indígena, quien hasta ese día lideraba la protesta a nivel nacional. Tras horas de un diálogo televisado y mediado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Lenin Moreno cedió al pedido. 

Una comisión en la que participan representantes del movimiento indígena, de la ONU y del Gobierno elaboran un nuevo decreto que derogue al 883. Esto, dejaría sin efecto el decreto antes planteado eliminación del subsidio a la gasolina.