Con graffitis amenazaron al equipo periodístico de La Posta

Con graffitis amenazaron al equipo periodístico de La Posta



Ecuador, 6 de julio de 2021. El equipo periodístico de La Posta recibió una amenaza a través de tres graffitis que contienen las leyendas: “La Posta racista, prensa clacista. Diesel barato y arde La Posta y arde La Posta”. 

A las 7:26 de la mañana el equipo de producción de La Posta llegó a preparar un programa y descubrió la fachada principal del edificio donde funciona el medio de comunicación digital, en el centro norte de Quito,  con tres grafitis pintados con letras rojas.  

Estos hechos ocurren 48 horas después de la transmisión en TC Televisión del estreno de La Posta XXX,  donde  se insultó al nuevo presidente de la CONAIE, Leonidas Iza, al llamarlo “cabrón”, palabra que se utilizó como un acrónimo de “campesino, anarquista, bronquista, relevante, obsesivo, narcisista”. Mientras se lanzaban dardos contra una imagen del dirigente.

Uno de los cofundadores de La Posta, Luis Eduardo Vivanco, dijo a Fundamedios que cometieron un error en televisión nacional y ofrecieron disculpas “pero eso no es suficiente y quienes se sienten ofendidos nos mandan un claro mensaje de amedrentamiento y de amenaza”. Sostiene que la forma de ventilar los asuntos en esta democracia es a través de acciones intimidatorias “hemos reconocido el error y hemos puesto el pecho a las balas. Bajo ningún concepto esto legitima el error cometido en televisión, pero es evidentemente una amenaza de orden delincuencial”.

La periodista de La Posta, Mónica Velásquez, a través de un tuit sostuvo que nada justifica un acto de vandalismo, peor aún si esta amenaza la integridad de más de 20 colaboradores. Vivanco contó que esta mañana el equipo periodístico recibirá una charla de seguridad. “No puedo esconderme, nos toca seguir”, aseguró. 

Fundamedios se solidariza con el equipo periodístico de La Posta ante estas amenazas recibidas a través de un graffiti y hace un llamado a los diversos sectores a cesar cualquier tipo de violencia verbal o física y a retomar un sano debate social sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad del trabajo periodístico