FUNDAMEDIOS condena la violencia policial en contra de al menos 16 comunicadores durante el paro nacional

FUNDAMEDIOS condena la violencia policial en contra de al menos 16 comunicadores durante el paro nacional



FUNDAMEDIOS rechaza enérgicamente el uso de la violencia por parte de las fuerzas policiales en las protestas que rechazan la eliminación del subsidio a la gasolina y otras medidas económicas anunciadas por el presidente Lenín Moreno. Hacemos también un llamado a los ciudadanos para que, en su libre derecho a expresarse, propendan a un reclamo pacífico para evitar incidentes, detenciones arbitrarias y desmanes.

De manera urgente exigimos al Gobierno Nacional que garantice y proteja el trabajo de la prensa. No es posible que al menos 16 profesionales de la comunicación hayan sido agredidos por la Policía Nacional de forma tan violenta mientras cumplían con el deber de informar a la ciudadanía.

La mañana del 03 de octubre, varios profesionales de la prensa fueron agredidos verbal y físicamente por la Policía mientras cubrían las manifestaciones del paro nacional de transportistas.

FUNDAMEDIOS registró al menos 16 casos en los que uniformados arremetieron de forma violenta contra periodistas, fotógrafos y camarógrafos de medios digitales, impresos y televisivos.

Julio Estrella, fotógrafo de El Comercio, portaba casco y máscara antigás, fue golpeado violentamente por 15 policías y rociado con gas lacrimógeno. “Pese que con los colegas estábamos trabajando en grupo y plenamente identificados con credenciales y con chalecos de prensa, los policías, sin ninguna explicación, empezaron a empujarnos con los escudos de plástico y a darnos de toletazos”, explicó a FUNDAMEDIOS. Daniel Molineros, fotógrafo de la agencia API, intentó defenderlo y también resultó golpeado. Cristina Vega, también de Agencia API fue agredida. 

Adriana Noboa, reportera del portal Primicias y Yadira Trujillo de El Comercio, filmaban con celulares una golpiza propiciada por antimotines a un joven en la calle Esmeraldas, al centro de la capital. Al parecer esto les molestó a los uniformados, quienes les exigían que se deshagan de sus teléfonos.  “Nos cayeron unos 12 antimotines, nos pusieron contra la pared, nos empezaron a gritar (…) Les ensenábamos las credenciales de periodistas, pero no les importó nada. Nos cayeron a golpes para que soltemos los teléfonos”, acotó.

Fundamedios registró otras agresiones durante la mañana en contra de los periodistas: Santiago Fernández, fotógrafo de La Hora; Enrique Alcívar de radio Hualcavilca, quien fue impedido de grabar con su celular por la Policía. Los comunicadores Martín Sotto de Teleamazonas,  Diego Puente de El Comercio, César Muñoz, fotógrafo de El Telégrafo, Roberto Rueda de El Expreso y el videógrafo de El Universo también resultaron golpeados por la Fuerza Pública. También se reportaron agresiones en contra las estudiantes de periodismo  y colaboradores de Udla Channel: Karol Noboa y Cristina Burgos.

Este mismo día en la mañana, un taxista impactó a un camarógrafo de Teleamazonas, mientras hacía un despacho en vivo el inicio de la protesta junto a la reportera Fernanda Cevallos. La periodista del portal digital Wambra, Luisiana Aguilar, denunció en redes sociales que ella y otras colegas fueron rociados con gas lacrimógeno.

En la tarde, la Policía impidió el trabajo de la prensa en la Plaza del Teatro. Imágenes viralizadas en redes sociales mostraron el momento exacto en que varios reporteros gráficos fueron desalojados y empujados por la Policía para evitar que tomen fotografías. Omar Flores, camarógrafo de TVC, fue increpado por agentes del orden.

En la noche del 03 de octubre,  el periodista Cristian Hidalgo, el camarógrafo Víctor Quilumba y Cristian Usiña, todos de TC Televisión fueron agredidos por manifestantes al sur de Quito.

En otras provincias del Ecuador también se reportaron incidentes. Eduardo Molina, camarógrafo del medio de la Universidad Católica,  fue agredido físicamente en la provincia del Guayas, mientras que Edith Jácome, corresponsal de Teleamazonas, fue increpada verbalmente por manifestantes.