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Fundamedios

Agresiones físicas

Oficinas de periódico sufren atentado

por | Nov 18, 2010

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El 16 de noviembre de 2010, las oficinas de diario El Universo, ubicadas al norte de Quito, sufrieron una agresión por desconocidos que rompieron una de las puertas de vidrio del acceso al edificio.

Fernando Ampuero, gerente del rotativo y testigo del suceso, narró a Fundamedios que el hecho ocurrió sobre las 18:25, cuando él y otras cuatro personas  del área administrativa se encontraban en sus oficinas en la planta baja y repentinamente escucharon una especie de estallido.

Ampuero cuenta que salió a ver lo que ocurría y notó que una de las puertas del ingreso estaba  trizada, «como si algo le hubiese atravesado».

A  pesar de que no encontraron más evidencia que una especie de tornillo pequeño, al siguiente día observaron el video de la cámara de seguridad que captó cómo dos desconocidos, a bordo de una motocicleta, se suben a la acera del edificio, lanzan algo, se detienen de manera sospechosa y luego desaparecen .

El hecho se denunció esa misma noche ante la Policía Judicial, para que realicen las verificaciones pertinentes. Ampuero comentó que, al inicio se pensó que podría ser un intento de robo, pero la policía lo descartó por la hora en la que este  produjo y porque el video de seguridad da mayores pistas de un posible atentado.

Newspaper’s offices suffer possible attempt

On 16 November 2010, the offices of the newspaper El Universo, located in northern Quito, suffered an attack by unidentified persons who shattered one of the building’s glass front doors.

Fernando Ampuero, the newspaper’s manager and a witness of the event, told Fundamedios that the attack took place at 18:25 when he and another four people of the administrative area were in their offices in the ground floor and heard what sounded like an explosion.

Ampuero declared that he went out to investigate what was going on and noticed that one of the front doors was shattered, «as if something had gone through it».

Despite finding no more evidence than some kind of small screw, the following day they saw the building’s security camera had recorded two unidentified persons on a bike who climbed onto the sidewalk, threw something, stopped in a suspicious way and then left.

A formal complaint was filed that same night with the judicial police so that the relevant verifications could take place.  Ampuero commented that they thought at first it could have been an attempted robbery, but the police discarded this theory because of the time of the event and because the security video makes it look like an attack.

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