Medios impresos ecuatorianos colapsan económica y operativamente durante la pandemia

Medios impresos ecuatorianos colapsan económica y operativamente durante la pandemia



Desde mediados de marzo, varios diarios ecuatorianos dejaron de emitir sus versiones impresas. La razón es la crisis económica generada tras la llegada de la COVID-19 a Ecuador

El pasado 19 de marzo, La Hora se imprimió por última vez. Alexis Serrano, editor general del periódico hasta este 28 de abril, confirmó a Fundamedios que, además, el Consejo Nacional Electoral (CNE) adeuda a la empresa casi un millón de dólares por pauta electoral correspondiente al proceso de elecciones de autoridades seccionales de 2019, lo cual debería ser atendido con prioridad por el Estado.

El periodista explicó que antes de las crisis, regularmente, se imprimía diariamente entre 22 y 25 mil ejemplares en sus 9 ediciones regionales, pero ahora se volcaron a la edición digital. “Como un símbolo, decidimos hacer un PDF de lunes a viernes que se cuelga en las redes sociales y la página web para decirle a la gente que no hemos dejado de existir y seguimos informando”.

Serrano aseguró que las motivaciones de la empresa para tomar la decisión fueron dos. La primera, salvaguardar la salud de los empleados, pues mantenerlos con trabajo presencial sería exponerlos a contagios. La segunda es que, al no tener certeza de cuándo finalizará la crisis, imprimir los ejemplares supone un costo económico alto y una pérdida, pues su ingreso principal era la venta del diario y la publicidad. 

Además, se inició un proceso de recorte de personal. «Los directivos cuando conversaron con nosotros fueron claros al decir que es imposible, al menos pensar, que va a seguir todo exactamente igual a como era antes (…) Nos han manifestado que están haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener con algún tipo de vida a la empresa y tratar de afectar la menor cantidad de empleos posibles”, señaló un día antes de que presentara su renuncia. 

Fundamedios se comunicó con una periodista de La Hora, quien prefirió no ser identificada, explicó que  en la redacción de Quito, que estaba conformada por 40 personas, ahora quedan menos de cinco trabajadores, mientras que en las provincias, asegura que la mayoría de sus compañeros de prensa ya fueron separados. 

Nuestra organización tuvo acceso a la notificación de terminación de labores de algunos periodistas de La Hora, en el que se menciona que la terminación del contrato de trabajo responde a un caso fortuito o de fuerza mayor que los contratantes no pudieron prever. 

Además, señala textualmente que “las condiciones de evidente fuerza mayor antes mencionadas provocaron la paralización de toda venta e ingreso, por lo que imposibilita completamente la continuidad normal de nuestras actividades y lamentablemente nos obliga a suspender de manera definitiva nuestras operaciones comerciales”.

Fundamedios intentó comunicarse con los directivos de La Hora, pero nuestra llamada no fue atendida. Sin embargo la periodista consultada señaló que en una reunión pasada no les habían dado certeza del cierre definitivo del medio. 

El Telégrafo, de la Empresa Pública de Medios Públicos de Comunicación Ecuador, también dejó de imprimirse. Su última edición física se entregó hasta mediados de marzo pasado. Fundamedios se comunicó con Adrián Riofrío, gerente general de la EP, quien solicitó enviar un correo electrónico a Gustavo Jiménez, gerente editorial, pidiendo una vocería oficial. La solicitud fue enviada el 27 de abril; sin embargo, hasta el 29 de abril a las 13:00, no obtuvimos respuesta. 

Diario El Norte de Ibarra (provincia de Imbabura), que antes tenía un tiraje de hasta 5000 ejemplares, tampoco se imprime, lo que se traduce en una baja de sus ingresos por venta y publicidad. El medio sigue informa mediante su versión digital que reparte a través de Telegram y un canal de Facebook

En la Amazonía, tres medios locales también debieron parar la imprenta por la imposibilidad de reponer suministros. Adquirir papel se vuelve una tarea compleja.

La situación económica también afecta a varios empresas mediáticas. Es el caso de Canal Uno, que adeuda desde marzo el salario de varios empleados. Hay casos en que además del sueldo, están en mora las aportaciones al seguro social de 2019. Más de 15 trabajadores, entre administrativos, técnicos y periodistas, fueron despedidos. 

César Llugsa, exreportero del canal, reconoció que los despidos se dieron en el marco de la pandemia; sin embargo, explicó que la empresa tenía un déficit económico que se arrastraba desde meses atrás. “Nos despidieron sin habernos dado ni un centavo”, dijo.

Llugsa y sus colegas acudieron al canal el pasado 23 de abril para ser atendidos por los directivos, pero no se les permitió el ingreso. “Llamamos a la Policía Nacional para que nos levanten un parte y tener esta constancia”, aseguró.

Diario El Universo publicó el pasado 22 de abril un mensaje a sus lectores explicando que debido a la débil economía del país, agravada por la situación del COVID-19, los obliga a tomar medidas como la reducción del personal en distintas áreas, aunque no se especifican cuáles. “Lo haremos cancelando todos los valores que por ley les corresponden”, menciona.