El relator para la Libertad de Expresión y Opinión de las Naciones Unidas, David Kaye, visitó este 10 de octubre la Comisión de Derechos Colectivos, de la Asamblea Nacional. Ante los legisladores abordó asuntos relacionados a la situación de la libertad de expresión en Ecuador y el proceso de reformas a la Ley de Comunicación (LOC).

El experto recalcó que las leyes que regulan temas sensibles como la comunicación y el libre flujo de información deben respetar los estándares internacionales de Derechos Humanos. “El derecho de dar y recibir información sin ningún tipo de censura es esencial para el desarrollo de una democracia más vibrante, transparente y participativa”, enfatizó Kaye.

Respecto al proceso de reformas a la Ley de Comunicación se refirió a dos elementos esenciales. El primero se basa en el contenido de la comunicación. El Relator afirmó que cuando los gobiernos intentan regular contenidos hay riesgo de una sobreregulación que se puede prestar para abusos. En ese sentido, afirmó que la Relatoría saluda la eliminación de la figura del linchamiento mediático, contemplado en el artículo 26 de la norma vigente.

El segundo elemento es el institucional, específicamente la infraestructura de las comunicaciones y la división del espectro radioeléctrico para frecuencias de radio y televisión. El Relator insistió que la división tripartita del espectro necesita una revisión profunda. Sobre esto, recalcó que no es equiparable realizar concursos de frecuencias entre medios públicos, comunitarios y privados sin un criterio diferenciado para cada uno. Enfatizó que aunque las reformas a la Ley mantengan la división en tercios del espectro radioeléctrico, se deberían implementar criterios diferenciados para la concesión.

Otro asunto de preocupación para Kaye es que varios cuerpos legales en Ecuador, incluyendo la Constitución, contemplan derechos que las personas tienen para defenderse de los medios cuando existen posibles atentados en contra de su honra. El experto enfatizó que este tipo de delitos crean una presunción de culpabilidad contra los periodistas y pueden ser utilizados como herramientas para silenciar el criticismo.

Finalmente en lo que se refiere a mecanismos de autorregulación, el Relator dijo que es necesario que cada uno de los medios de comunicación tenga un mecanismo propio, pero es especialmente relevante el desarrollo de mecanismos de autorregulación que envuelvan al sector público, privado, la Academia y sociedad civil para obtener resultados favorables.