Las organizaciones internacionales de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y Freedom House emitieron sus informes anuales respecto a la situación de los países en esta materia. Sobre Ecuador, en ambos casos se resaltan ligeras mejoras de la situación de los derechos tras el cambio de gobierno.

El informe de Freedom House dio cuenta de mejoras para las libertades a nivel mundial. En el caso de América Latina, esta organización que vigila las libertades y la democracia, con sede en Estados Unidos, aseguró que a pesar de la crisis de Venezuela, a nivel general, hay signos que muestran resiliencia. En el caso específico del Ecuador, el informe menciona que con el cambio de gobierno de Rafael Correa, a Lenín Moreno, el país se alejó del régimen caudillista y represivo de su antecesor. Al respecto, se afirma que el nuevo gobierno ha aliviado las presiones sobre los medios y ha promovido un mayor compromiso con la sociedad civil, así como impulsado la lucha contra la corrupción, en donde se destaca el caso en contra de su mismo vicepresidente, actualmente en prisión y retirado de su cargo.

En este informe, Freedom House le dio al Ecuador una nota de 60/100 y lo ubicó entre los países “parcialmente libres”, recibiendo una flecha positiva, frente al año pasado, en donde obtuvo 57/100. Sin embargo, en materia de libertad de prensa, esta organización todavía ubica al país en la categoría de “prensa no libre”, básicamente por la vigencia de la Ley de Comunicación.

Por su parte, HRW destacó en su informe que Ecuador todavía enfrenta graves problemas en materia de derechos humanos, como normativa que otorga al gobierno amplios poderes para coartar la libertad de expresión; limitada independencia judicial; condiciones de detención deficitarias; e importantes restricciones en el acceso, por parte de mujeres y niñas, a la atención de la salud reproductiva”. Sobre la libertad de expresión HRW destacó que Moreno “terminó con la práctica de su predecesor de amenazar y hostigar públicamente a periodistas independientes, defensores de derechos humanos y críticos” y destaca la renovación del equipo para dirigir los medios públicos. Sin embargo, el organismo advirtió que sigue vigente la Ley Orgánica de Comunicación, y las sanciones a los medios por parte de la Superintendencia de la Comunicación que, pese a su notable disminución de sanciones, el gobierno aún amplia potestad para limitar la libertad de expresión ya que aún no se ha implementado un plan para reformar dicho cuerpo legal.

Otro aspecto que le preocupa a HRW es el uso de acciones penales por difamación sigue siendo un instrumento fuerte para castigar a quienes critican al Gobierno, a pesar de una reforma de 2014 que limitó la definición de este delito, así como la censura en internet al intentar utilizar la legislación estadounidense sobre derechos de autor para conseguir el retiro de imágenes y documentos de Internet.

Sobre la libertad sindical y de asociación, la HRW destaca que en octubre, el presidente Moreno reemplazó el Decreto 16 de Correa por uno nuevo que limita algunas de sus disposiciones imprecisas, pero mantiene fundamentos ambiguos para disolver organizaciones de la sociedad civil.