La década de la mordaza: casos emblemáticos sobre libertad de expresión

Un día como hoy, hace cuatro años sucedió en el Ecuador un hecho insólito: la primera sanción en contra de una caricatura. Era un 31 de enero de 2014, cuando la Superintendencia de la Información y Comunicación (SUPERCOM) multó a diario El Universo con el equivalente al 2% de su facturación promediada de los últimos tres meses y exigió la rectificación del texto de la caricatura de Xavier Bonilla “Bonil” titulada “Regale la Navidad” en un plazo de 72 horas.

La caricatura en cuestión, hacía un retrato del allanamiento y confiscación de las computadoras del activista Fernando Villavicencio a finales de 2013. Lo que desató el proceso y la ira de la SUPERCOM fue la leyenda adjunta, que decía lo siguiente: “Policía y Fiscalía allanan domicilio de Fernando Villavicencio y se llevan documentación de denuncias de corrupción”.

Ese mismo texto que utilizó la SUPERCOM como argumento para la sanción,  había molestado al entonces presidente Rafael Correa, quien, durante el enlace ciudadano No. 355 del 4 de enero de 2014, amenazó al caricaturista con aplicar la Ley de Comunicación, a la vez que lo tildó de “sicario de tinta y enfermo”.

En efecto, dos días después de esa sabatina, la SUPERCOM y su titular, Carlos Ochoa acogieron la “molestia” de Correa y solicitaron a diario El Universo copias de la caricatura y “la identidad del autor” de la misma, lo que constituyó el primer paso para el inicio del proceso administrativo, el 14 de enero, cuando Bonil fue notificado por esa entidad reguladora de los medios.

Luego de la notificación oficial del inicio del proceso, se dio la audiencia de sustanciación ante la SUPERCOM. Sucedió el pasado 28 de enero de 2014. Ese día, Bonil llegó acompañado de una treintena de colegas y amigos en su respaldo. También llegó cargado de dos grandes lápices de cartón: uno de punta larga que representaba la libertad de expresión, y el otro con un largo borrador, sin punta, que hacía alusión a la censura. Con uno de ellos escribió en una cartulina “¡Viva la libertad de opinión”.

Durante la audiencia presidida por la directora jurídica Ximena Segura, la SUPERCOM justificó los argumentos de la sanción que se conoció después: Que Bonil y diario El Universo incumplieron con la Ley de Comunicación que obliga a quienes ejercen comunicación a abstenerse de omitir y tergiversar intencionalmente elementos de información y opinión, respetar los derechos de autor y asumir la responsabilidad por la información y opinión. Así como respetar el derecho de las personas a recibir información de relevancia pública veraz, verificada, contrastada, precisa y contextualizada y abstenerse de tomar una posición en asuntos judiciales. En otras palabras, por considerar que la afirmación que hace en la leyenda no corresponde a la realidad de los hechos y estigmatiza la acción tanto de la Fiscalía General del Estado y como de la Policía Judicial.

El abogado de Bonil, Ramiro García, afirmó que la SUPERCOM vulneró los derechos humanos de su cliente y su libertad de expresión, mientras que la defensa del Diario, a cargo de Pedro Valverde, pidió que se excluyera al medio de este procedimiento, considerando que las caricaturas forma parte de la página editorial, que son de responsabilidad de sus autores. Advirtió que no se allanarían a al proceso por considerarlo inconstitucional y que afecta tratados internacionales como la Convención Americana de Derechos Humanos, en materia de libertad de expresión.

Pese a los argumentos de la defensa, la SUPERCOM emitió la sanción con la orden de rectificar la caricatura “con las mismas características, dimensiones, en el mismo espacio y sección”. El 5 de febrero “Bonil” publicó su rectificación a la caricatura, mientras que diario El Universo transfirió cerca de 90 mil dólares a las cuentas de la SUPERCOM, en pago de la multa por no haber impedido la publicación de la caricatura.

La rectificación de la caricatura consistió en el reemplazo de otra secuencia que relató el ingreso de la Policía y Fiscalía al domicilio de Villavicencio, pero de una forma amable, lo que contrastó con la original que mostraba una irrupción violenta, en ilustración a las denuncias públicas de Villavicencio. Asimismo, la leyenda que acompañaba la caricatura original fue sustituida por el siguiente texto: “Policía y Fiscalía allanan domicilio de Villavicencio e incautan sus tablets, computadoras, celulares”.

Tras la publicación de la rectificación y el pago de la multa, el Superintendente de Información y Comunicación dijo, en entrevista para el canal del Estado Ecuador TV, que le parecía “excelente” que Bonil y Diario El Universo cumplan la Ley” .

Luego de cuatro años, el pasado 23 de agosto de 2017 de la insólita multa y tras un proceso administrativo, el Tribunal Distrital Contencioso Administrativo, en Guayaquil anuló la sanción sustentando en que el argumento de la Superintendencia, “carece de la solidez necesaria para que surja una motivación pertinente y completa, pues no existe conducta jurídicamente imputable proveniente de Diario El Universo, ameritando, ser sancionada, pues no cumple con los presupuestos del literal l), numeral 7) del artículo 76 de la Constitución de la República del Ecuador, donde se establece que la norma jurídica, debe guardar pertinencia con los antecedentes de hecho a los que haga referencia la decisión de la autoridad pública”. La nueva sentencia no califica a la caricatura de Bonil.

Ante esto, la SUPERCOM aseguró en un comunicado que acoge el pronunciamiento del Tribunal y ratifica el apego al debido proceso. “Se adoptarán las acciones pertinentes que contempla la legislación, siempre en favor de la sociedad y la defensa irrestricta de la libertad de expresión”, concluyó la entidad estatal. En tanto, El Universo y Bonil, celebraron que por fin se haya hecho justicia.

Línea de tiempo