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La propaganda política fascista: ¿Tiene vigencia?

por | Dic 11, 2013 | Informes

La infame historia de la propaganda de Estado y las restricciones a la libertad de expresión.


Introducción:
• Este texto es el primero una serie de reportes que se denominan «La infame historia de la propaganda de Estado y las restricciones a la libertad de expresión”, que buscan elaborar una tipología de regímenes totalitarios y de carácter brutal que limitaron libertades fundamentales, crearon mitologías en el endiosar la figura del líder, persiguieron y destruyeron a sus opositores, evitando cualquier posibilidad de debate o crítica.


• Efectuar esta clase de análisis cumple con una necesidad urgente para entender qué ocurre hoy en día en algunos países latinoamericanos, entre ellos Ecuador, que han entrado en procesos políticos que tienen poderosas similitudes con regímenes de otras latitudes y épocas, que se constituyeron en auténticas máquinas de propaganda y demolición del debate plural y democrático. De esos episodios históricos, que caotizaron naciones en lo político y económico, produjeron encarcelamientos masivos y la muerte de miles, hay que tomar nota y extrapolar conclusiones para actuar en el presente.


• Esta primera entrega se centrará en la figura de Benito Mussolini (1883-1945), líder emblemático del fascismo italiano. Las causas históricas y sociales que explican su llegada al poder, la eliminación progresiva de las libertades de los ciudadanos, y la consolidación de un Estado que controló  tiránica y brutalmente la circulación de información, serán los puntos de referencia interpretativos a seguirse en este reporte. Asimismo, cada vez que sea pertinente se harán comparaciones con lo que ha venido sucediendo en el caso del Ecuador y el gobierno de Rafael Correa, ejercicio que, como se verá  más  adelante, presenta preocupantes similitudes.


El origen del mal


La situación italiana en el período de post-guerra era todo menos alentadora. Su ambiente se resolvía entre la falta de organización social y una ingente deuda adquirida por el programa bélico que enfrentó durante la segunda década del siglo pasado.


Las tensiones entre la milicia sobreviviente a la guerra, los campesinos (colaboradores del ejército, a quienes se les había prometido tierras luego del conflicto), y los latifundistas, contribuyeron a crear un clima de confrontación permanente (sin olvidar el bienio rojo de 1919-1920 que tenía como modelo a los soviets rusos), que tuvo su cénit en los paros, saqueo, violencia, e ilegalidad difusa por un estado de gobiernos débiles incapaces de durar largamente.


En este caos político y social emerge la figura de Benito Mussolini, quien hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial era un diputado socialista y director de un periódico del mismo corte. En 1919 Mussolini funda las bases de lo que sería el fascismo en la Piazza di San Sepolcro en Milano.


Mussolini amenaza con tomar el poder con una marcha de sus más de 26.000 partidarios hacia Roma, prerrogativa que le es concedida por la monarquía italiana que ve en ‘il Duce’ la figura joven capaz de poner en orden el caos por el que atravesaba el país. La juventud fue una pirámide importante en el fascismo. Este fenómeno es considerado, ante todo, una revolución generacional. Mussolini fue el primer ministro más joven de la Italia unida, y a través de estéticas visuales, como la del movimiento artístico  futurista, absorbió el mito de la juventud 1.


Rafael Correa, en el caso ecuatoriano, ha declarado repetidamente la importancia de la juventud en la constitución de su partido y la renovación de las filas partidistas, en detrimento y contraste de la vieja “partidocracia”. En la época de su primer mandato fue el presidente más joven de la región, y actualmente, un estandarte de su partido: Gabriela Rivadeneira es la presidenta más joven de la historia de la Asamblea Nacional. A esto se suma un discurso que presenta a la Revolución del Siglo XXI como un proceso que esta al día de las últimas innovaciones tecnológicas y recursos de la comunicación audiovisual.


Correa, tras una fugaz gestión de pocos meses como ministro de economía en el gobierno de Alfredo Palacio (2005-2007), fundó su movimiento y al constituirlo firmó un acuerdo político programático con sectores tradicionales de la izquierda.


La figura de Correa al presentarse como candidato presidencial joven aparece en un clima político y social tormentoso. El Ecuador tuvo 6 presidentes en poco menos de una década, lo que creó un escenario de eclosión para la creación de un personaje político nuevo que prometa variantes discursivas y la apariencia de cambio. Este fue el germen de la posterior ascensión al poder de Rafael Correa. El sociólogo francés Gustave Le Bon en La psicología de las masas recuerda que los dictadores modernos deben saber acoger los deseos y aspiraciones de la masa, deben proponerse como encarnaciones de tales deseos. La apariencia es más importante porque no importa si llevan a cabo las aspiraciones sino si se presentan como capaces de hacerlo (Le Bon, 1895).


Las restricciones a las libertades


Las principales agresiones contra la libertad de expresión que ejerció el régimen de Mussolini en su proceso de consolidación fueron:


El refuerzo del poder ejecutivo, debilitamiento de las prerrogativas del Parlamento, reducción del pluralismo político para imponer el partido único, eliminación de las libertades constitucionales como las de prensa, asociación y protesta. En 1923 se aprueba una ley electoral que elimina el sistema proporcional, fijando un premio de mayoría igual a las 2/3 partes de los curules para la lista que obtiene más del 25% de aprobación.


En 1924 y luego del asesinato del diputado socialista Matteotti, Mussolini clausura los periódicos de oposición, cierra 35 círculos políticos, disuelve 25 asociaciones definidas como “subversivas”, cierra 150 ejercicios públicos, arresta 111 opositores y ejecuta 655 órdenes de búsqueda domiciliaria.


En 1925 entra en vigor la ley sobre la prensa que disponía que los periódicos podían ser dirigidos, escritos e impresos, solo si tenían un responsable reconocido por el Gobierno, todo el resto eran considerados ilegales 2. Aquí cabe apuntar que estos aspectos de la Italia fascista recuerdan mucho a las regulaciones planteadas en la nueva Ley de Comunicación ecuatoriana que, según su artículo 73, establece que los medios de alcance nacional contarán obligatoriamente con un defensor de sus audiencias y lectores designado mediante concurso público por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, metodología que ha sido criticada por que no da garantías de balance e independencia de los futuros defensores, que podrían devenir en agresivos censores.


Los principales objetivos de la ley italiana de 1925 eran:


* El control sobre la imagen pública del régimen, incluso con la cancelación inmediata de cualquier contenido que suponga oposición contra el fascismo;
* el control constante de la opinión pública como instrumento de medida del consenso;
* la creación de archivos nacionales y locales en los que cada ciudadano era catalogado y clasificado según sus ideas, hábitos, relaciones interpersonales, y actos percibidos como vergonzosos. En este sentido la censura era usada como un instrumento para la creación de un Estado policial, un régimen sostenido por el miedo. Aquí las similitudes con el caso ecuatoriano son evidentes, si se consideran las denuncias de espionaje telefónico y por Internet, aparte de la política agresiva y sistemática con la que el oficialismo responde y ataca a sus opositores.


En 1926 Mussolini disuelve todos los partidos políticos, lo que refuerza el giro dramático respecto de los orígenes socialistas y revolucionarios de su trayectoria. Un caso emblemático de la traición a esos principios originales tiene que ver con el encarcelamiento de Antonio Gramsci. Este antiguo colega y compañero de luchas políticas de Mussolini fue un agudo intelectual que sostuvo públicamente que el fascismo se había convertido en la solución política requerida por las élites tradicionales, industriales y latifundistas, para resolver la conflictividad política. Una solución en apariencia revolucionaria, de acuerdo a Gramsci, pero que en realidad justificaba y apuntalaba un régimen monolítico, personalista, opresor, regresivo y brutalmente intolerante con opiniones políticas que no concuerden con el oficialismo.


En 1926 Mussolini también interviene en los principales periódicos, decreta el despido de miles de empleados estatales, retira la ciudadanía de los exiliados políticos, modifica los estatutos estableciendo que el jefe de Estado nominado del rey no era sujeto de la confianza parlamentaria, y se le entregaban poderes especiales entre los que estaban nombrar a su voluntad ministros y decidir sobre los argumentos en discusión del Parlamento 3.


Entre 1922 y 1926 el Estado italiano sufrió un sistemático proceso de “fascistizzazione”, lo que creó un camino allanado para el establecimiento de la dictadura. El caso ecuatoriano, no muy lejos de ser denominado de esta forma, configura sensibles similitudes desde el velo de la democracia.


Desde el 2007, en el gobierno de Rafael Correa el poder ejecutivo ha asumido un rol cada vez más determinante en la caracterización del Estado. Su partido, Alianza País, posee una mayoría abrumadora en el Parlamento. Sumados los asambleístas nacionales, provinciales y del exterior, el movimiento tiene 100 de los 137 escaños. Con este 72% de curules, el oficialismo controla los 2/3 del Pleno4 (no olvidemos las reformas a la ley que en las últimas elecciones favorecieron el porcentaje de escaños para los partidos de mayoría popular).


Esta representatividad en la Asamblea permite al partido de Gobierno controlar la presidencia y dos vicepresidencias, proponer y aprobar leyes, decantarse por la voluntad en los vetos presidencial. Este mayoría, no visible desde 1979 en la alianza de la ID, impone sus decretos de una manera legitimada.


En este Gobierno también se ha establecido el CORDICOM, encargada de regular las comunicaciones; recientemente se designó incluso a Carlos Ochoa (partidario manifiesto del régimen, seleccionado, a pesar de las impugnaciones de los sectores sociales críticos) como el novísimo Superintendente de Comunicaciones, cuyo organismo tiene la capacidad jurídica, presupuestaria y organizativa para sancionar y regular la información y comunicaciones en los medios.


Todo este inquinamento del poder está convenientemente regulado por la también nueva Ley de Comunicaciones y una reforma al código penal que sujeta peligrosas restricciones a las libertades de expresión.


Conclusiones: 


Tanto la conformación del fascismo en Italia, como del movimiento seudo revolucionario de Alianza País se construyeron desde confabulaciones coyunturales, momentos históricos que permitieron la ascensión de figuras populistas y maniqueas como Mussolini y Correa.


Las restricciones a libertades elementales en la dictadura de Mussolini se consolidaron como un proceso sistemático de adquisición y abuso total de poder. En la democracia ecuatoriana, el oficialismo controla todos los estamentos de poder; promulga decide e impone bajo la repetida fábula de que cuenta con la venia de la “dictadura del voto”. En perspectiva, el caso ecuatoriano sobresale como un crisol de imposiciones del Jefe Supremo, escudado en las legitimizaciones legales que él mismo ha creado.


Notas: 
1 Il fascismo come Ideologia. Disponible en:http://it.wikipedia.org/wiki/Fascismo#Il_fascismo_come_ideologia
2 La nascita della dittatura. Disponible en:http://www.storiaxxisecolo.it/fascismo/fascismo2.htm
3 Censura fascista. Disponible en: http://it.wikipedia.org/wiki/Censura_fascista
4 Alianza País podrá hacer todo en la próxima Asamblea Nacional. Diario El Comercio. Disponible en: http://www.elcomercio.ec/politica/Alianza-Pais-proxima-Asamblea-Nacional…
Bibliografía:
• Alianza País podrá hacer todo en la próxima Asamblea Nacional. Diario El Comercio. Disponible en: http://www.elcomercio.ec/politica/Alianza-Pais-proxima-Asamblea-Nacional…
• La nascita della dittatura. Disponible en:http://www.storiaxxisecolo.it/fascismo/fascismo2.htm
• País aumenta 42 asambleístas. Diario El Telégrafo: Disponible en:http://www.telegrafo.com.ec/elecciones-ecuador.html
• Popolo, Libertá e Potere. Disponible en:http://cronologia.leonardo.it/storia/biografie/potere.htm#9761

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