Tags Posts tagged with "pandemia"

pandemia

62

11 de septiembre 2020.- La salud mental de los periodistas y el personal de la comunicación es importante; sin embargo, es un factor que no ha tenido relevancia ni tratamiento integral. Para tratar este tema, Byron Bustamante, PhD en Desarrollo Psicológico, aprendizaje y Salud y coordinador del grupo de investigación en Psicología Clínica y de la Salud-ALLIKAY, dictó el seminario ‘El autocuidado de la salud mental del periodista en tiempos de emergencia’. 

El webinar, impulsado por la Unesco, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y FUNDAMEDIOS, es parte del programa de salud mental Periodismo Consciente. Se trata de una iniciativa inédita que busca anlizar las afecciones mentales de los periodistas en el marco de la pandemia.

Bustamante, docente de la UTPL, explicó que los trabajadores de la prensa están expuestos a emociones fuertes que pueden incrementarse durante una emergencia. Por esta razón deben ser considerados como un grupo vulnerable.

Durante la cobertura de una catástrofe, como un desastre natural, un reportero puede presenciar imágenes fuertes de destrucción y muerte que le pueden producir un shock nervioso y, si esto sucede, es necesario un apoyo emocional inmediato. El experto sostuvo que se debe tener mucho cuidado con quienes viven con depresión o enfrentan pensamientos suicidas, pues son más vulnerables.

El profesional se refirió al término de “rotación responsable” dentro de los medios de comunicación para garantizar un ambiente laboral sano para que los periodistas no se expongan de manera consecutiva a coberturas que puedan generar problemas a la salud mental. También indicó que tras la cobertura de una emergencia, la persona puede necesitar medicamento u hospitalización por lo que es necesaria una evaluación profesional previo a coberturas de este tipo.

Los comunicadores necesitan apoyo social luego de exponerse a una situación de ese tipo, pues esto tiene repercusiones incluso en el ámbito familiar. Por ello se debe identificar a los grupos de psicólogos, psiquiatras u organizaciones que pueden dar asistencia.

Los participantes coincidieron que la realidad laboral de los periodistas en la región es precaria y esto afecta su salud mental: no cuentan con seguros y la cultura de cuidado de la salud mental e incluso física por parte de las empresas de comunicación es escasa. Realizaron un llamado al Estado y a las empresas a mejorar los ambientes laborales y que estos no se vuelvan tóxicos.

Bustamante recordó que el autocuidado es clave para tener tranquilidad en todos los ámbitos y que es necesario encontrar un equilibrio, mantener el optimismo y la esperanza. Se refirió a cuidar el “jardín propio” para que las cosas surjan alrededor. 

106

Ecuador, 7 de agosto de 2020.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concedió este viernes el Gran Premio a la Libertad de Prensa 2020 a más de 100 periodistas y trabajadores que perdieron la vida en el ejercicio de la profesión como consecuencia de la pandemia. El reconocimiento incluye a personas de Bolivia, Brasil, Colombia, Estados Unidos, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Ecuador.

Omar Salvatierra, Augusto Itúrburu, Luis Alberto Flores, Omar Paredes, Ángel Sánchez, Manuel Adolfo Varas, Víctor Hugo Peña, Olmedo Méndez Tacuri, Paúl Tobar, Carlos Loor, Rosendo Escobar Cárdenas, Roberto Román, Guido Castro, Fernando Asencio Baquerizo, Julio Rodríguez, Carlos Pangol son los nombres de los ecuatorianos reconocidos por la SIP

Desde el inicio de la emergencia en Ecuador, a fines de febrero pasado, Fundamedios ha hecho un seguimiento de cómo la situación afectó a quienes están en primera línea, es decir, reporteras, reporteros, camarógrafos, chóferes, entre otros trabajadores de la prensa. La organización ha registrado hasta el 26 de julio 19 víctimas del nuevo coronavirus.   

Como parte del anuncio del reconocimiento, Christopher Barnes agradeció a todas las organizaciones del continente y a los socios de la SIP que colaboraron proveyendo información sobre las víctimas. «Esta pandemia está lejos de haber terminado», indicó. Además, instó a los periodistas y trabajadores de medios y, en especial, a los medios de comunicación «a fortalecer los protocolos de sanidad y seguridad para reducir el impacto en la profesión».

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa emitieron el pasado 19 de marzo una declaración conjunta donde reconocen el derecho a la libertad de expresión; pero, además, llaman a los gobiernos a garantizar información veraz sobre la amenaza que supone el coronavirus  y a los medios a protegerse a sí mismos, a su familia y a la comunidad. 

“El derecho de acceso a la información significa que los gobiernos deben hacer esfuerzos excepcionales para proteger el trabajo de los periodistas. El periodismo cumple una función crucial en un momento de emergencia de salud pública, en particular cuando tiene por objeto informar al público sobre información crítica y monitorear las acciones del gobierno. Instamos a todos los gobiernos a que apliquen firmemente sus leyes de acceso a la información para garantizar que todas las personas, especialmente los periodistas, tengan acceso a la misma”, dice la declaratoria. 

En marzo pasado Fundamedios se hizo eco de ese pronunciamiento. La organización exigió al Gobierno Nacional a comprometerse a preservar la salud y la vida, respetar los Derechos Humanos y a garantizar el ejercicio periodístico como parte de sus obligaciones democráticas.

207

Ecuador, 24 de julio 2020.- Hablar de salud mental, enfermedad mental y periodismo, hasta hace algunos meses, era un tema lejano, pero a raíz de la COVID-19 se ha convertido en una discusión necesaria para quienes están en primera línea. Por ejemplo, los periodistas quienes han tenido que adaptarse al teletrabajo, al encierro y al miedo constante al contagio. 

Fundamedios, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), Chicas Poderosas Ecuador y Nos Faltan 3 unieron esfuerzos para diseñar un programa gratuito que a través de webinars entregue conocimiento y herramientas a los reporteros. El objetivo es conocer mejor las temáticas relacionadas a salud mental y cubrir la pandemia con una mirada holística. 

Yahira Guzmán, docente y psiquiatra de la Universidad de la Sabana (Colombia) y administradora de la beca Rosalynn Carter junto a la Fundación Gabo, fue la tallerista de ‘Salud mental y periodismo: una mirada desde la ciencia’. En el encuentro virtual compartió con más de 100 periodistas ecuatorianos y estudiantes de Comunicación. 

Para la experta es necesario que la población comprenda la importancia de la salud mental. La define como “tener una calidad de vida adecuada” con el funcionamiento correcto de la parte física, el comportamiento adecuado en el trabajo, en la familia; tiene énfasis en alcanzar un estado de bienestar y vivir en paz. Si alguno de estos factores está alterado, podría tratarse de un trastorno o una enfermedad mental, que es lo que actualmente, se observa con la ansiedad, el estrés y la depresión. 

A lo largo de la historia, las enfermedades mentales han sido estigmatizadas y eso se debe al poco conocimiento alrededor de ellas. Según Guzmán, se suele pensar que una persona con esquizofrenia es peligrosa y está asociada a actos delictivos. Otros creen que padecer de una depresión es una invención del individuo y se cura con una charla. Esto se suma a tratamientos limitados de las enfermedades mentales en los años 50, en donde se asociaba este factor con imágenes de manicomios y dopajes.

Para la psiquiatra, el primer reto para el periodismo es hacer un abordaje que rompa el estigma e informe que las enfermedades mentales son tratables. “Debemos quitar la terminología como ‘el loco’, ‘el esquizofrénico’, etc y crear estrategias para quitar etiquetas. Eso no construye, sino destruye”. 

La ansiedad y depresión son las afecciones que más se dispararon en el contexto de la pandemia. Guzmán reconoce que los periodistas, por la naturaleza de su trabajo, están sometidos a niveles de estrés altos y es necesario que manejen estos conceptos no solo para entender a su entrevistado, sino para reconocer el momento exacto en que laboralmente están agotados y deben parar. 

La mezcla de actividades repartidas entre el trabajo, los quehaceres domésticos, el cuidado de los niños genera una sensación de falta de control y en ese aspecto la psiquiatra recomienda tener un estilo de vida saludable, realizar deporte, manejar  la frustración y el cansancio conversado con pares y  buscar una actividad lúdica. 

Es importante reconocer aquellos síntomas que podrían advertir que algo no funciona bien, como la alteración del sueño, dolor de cabeza constante e irritabilidad que podrían desencadenar en trastornos mentales. Saber detectar estas señales a tiempo incidirá en la búsqueda de un tratamiento temprano, pues el autocuidado es una pieza angular para alcanzar el bienestar emocional.

177

La COVID-19 ha significado uno de los retos más grandes para el periodismo contemporáneo. Tres expertos coincidieron en que, aunque los medios se han visto golpeados debido a la falta de publicidad, reducción de ingresos y contagios, ahora es cuando deben reinventarse y tomar nuevos retos informativos desde la gerencia.

Rodrigo Bonilla, director para las Américas de la Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA), Eduardo Cué,  periodista independiente con experiencia en Europa, América y África; y Fernando Quijano, director del Diario La República de Colombia,  participaron en el foro Medios post COVID-19, coorganizado por la Delegación de la Unión Europea (UE) en Ecuador, Fundamedios (FDM) y Voces del Sur (VDS). La moderación estuvo a cargo de César Ricaurte, director ejecutivo de FDM.

Marianne Van Steen, embajadora de la Unión Europea en Ecuador, dio la bienvenida y expresó su preocupación por el futuro de los medios desde varias aristas. Una de ellas fue la desinformación que, a su criterio, es tan nociva como la misma pandemia y pone en riesgo la democracia y la estabilidad de los países. Otra es la falta de protección que se da a los periodistas y los riesgos que deben enfrentar para realizar sus coberturas e informar a la ciudadanía. Por ello, está convencida que ahora es importante ampliar el debate.

“Estamos viviendo una crisis que ha golpeado muy fuerte al sector de los medios, cuyo papel es más crucial que nunca para proporcionar información precisa”, puntualizó.

En Latinoamérica, la realidad es compleja. El representante de la WAN-IFRA expuso que en Colombia, la pauta publicitaria cayó un 70%; en Brasil, 11 medios dejaron su versión impresa; en Ecuador más del 50% de impresos reportó una caída en circulación; mientras que en México los despidos a periodistas se aceleran.

Fernando Quijano reconoce que la industria mediática sufrirá un cambio profundo después de la emergencia sanitaria. Sin embargo, está convencido de que pese a los despidos y al cierre de medios, “la información es el petróleo del futuro” y la gente no dejará de informarse.

Ambos coinciden en los medios deben buscar formas alternas para sobrevivir. Bonilla explica que en la Folha de Sao Paulo se trabaja con nuevos productos y estrategias de mercadeo. Se han producido artículos especializados sobre salud y otras secciones más blandas con consejos sobre qué hacer en la pandemia; además se realizan podcasts sobre la COVID-19 y se ha regalado seis meses de suscripción gratuita a los trabajadores de la salud. En La Voz de Galicia ahora realizan reuniones de pauta abiertas al público para que la gente conozca más a fondo lo que implica ser periodista.

“Lo importante es buscar información diferenciada. El mundo digital es infinito (…) Ahora se está acelerando el modelo de suscripción hacia modelos pago de forma digital. El New York Times creció más de 13% suscripciones digitales; El Mundo experimentó un aumento del 178% en suscripciones digitales y El País ya tiene 52 mil suscriptores digitales desde mayo”, explicó.

Quijano asegura que hay una trampa en creer que ahora todo debe volverse digital porque los medios, al no conseguir monetizar sus contenidos con éxito, terminan regalando contenidos a plataformas como FacebookInstagram y Apple News. Para el Director del periódico colombiano, la clave es buscar desde la alta gerencia un modelo de negocios sustentable con contenidos útiles y dar voces a quienes no la tienen.

Otro reto es que ahora no solo se debe pensar en cómo subsistir sino también en cuidar del personal. “El teletrabajo requiere inversiones, ¿quién paga por el uso del computador del periodista en su casa?, ¿quién paga por el consumo del teléfono?, ¿por qué nuestros periodistas tienen que invertir en consumo de Internet para generar contenidos? Son discusiones que también deben evaluarse como cambios a futuro”, manifestó.

El periodista Eduardo Cué se suma a la conversación, añadiendo que hoy en día el periodismo es sumamente necesario para las democracias, pero la profesión enfrenta una crisis económica sin precedentes”. Dijo que incluso la formación de periodistas va a cambiar, pues la mayoría de ellos no están preparados para cubrir eventos complejos. Menciona además que la falta de especialización de los periodistas en las redacciones para cubrir temas de salud, de ciencia y de medio ambiente en el contexto de la pandemia obligará también a replantear la formación académica que los futuros periodistas reciben en las universidades.

Para Cué, el periodismo es una de las profesiones más exigentes y poco valoradas socialmente. Una prueba de ello es que, en el marco de la emergencia, no se brindan las condiciones necesarias de seguridad para las coberturas; grupos de poder atacan a los reporteros y gobiernos autoritarios como los de Estados Unidos con Donald Trump; Jair Bolsonaro, en Brasil; y Nicolás Maduro, en Venezuela, coartan la libertad  de expresión y han usado la pandemia como un pretexto para acusar a los periodistas de desinformar.

Finalmente, para los expertos, la prensa local y comunitaria tiene un mayor riesgo de desaparecer con la COVID-19. Si bien antes de la emergencia sanitaria venía tambaleándose en países como EE.UU., en donde han muerto 1500 periódicos locales por la concentración de la información en las ciudades más grandes, ahora se enfrentan a un panorama aún más complejo.

Por ello, mencionan que su fortaleza está en conectarse de nuevo con la audiencia y retomar la información in situ, aquella que le interesa a las personas de la localidad y no replicar noticias internacionales que no tendrán impacto.

341

En el marco de la emergencia sanitaria que vive Ecuador por la llegada del COVID-19, el acceso a información, tal como lo determina el Artículo 18 de la Constitución es de vital importancia, pues datos oportunos, fiables y contrastados se convierten en un insumo de toma de decisiones tanto para la ciudadanía como para los actores públicos y privados. Como periodistas entendemos las limitaciones que la pandemia ha desatado en todos los sistemas de comunicación del mundo; sin embargo, en el caso ecuatoriano enfrentamos la cobertura con datos dispersos, cifras dispares que manejan los funcionarios y que no guardan correspondencia con los cuadros estadísticos que entrega el Ministerio de Salud.

Pese a los múltiples pedidos de mejoramiento en las dinámicas de comunicación, sigue faltando información transparente en torno a las defunciones en los cantones del país y otra deuda informativa es la opacidad en torno a las pruebas que se han tomado  a escala provincial para detectar la COVID-19. Además dejamos sentado que los múltiples cambios en el reporte diario dificultan el análisis periodístico en torno a la evolución de la pandemia. 

Enfatizamos en que es inadmisible el discurso épico implementado por el gobierno nacional respecto a quienes están en primera línea de esta emergencia. Las palabras de felicitación no se conduelen con quienes han fallecido o enfermado por falta de decisiones oportunas y claras a favor de la preservación de la salud y la vida. 

Como periodistas exigimos  transparencia e insistimos en obtener una respuesta oficial del Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas y los Trabajadores de la Comunicación. Esta es la segunda carta colectiva que enviamos. Han pasado 22 días desde la primera y no hemos recibido ni siquiera el acuso de recibo por parte del ministerio de Gobierno, la Cancillería y la Secretaría General de Comunicación, instituciones que en abril de 2019 firmaron el acuerdo interinstitucional para la conformación del Comité. Demandamos que  esta instancia  esclarezca las acciones que ha realizado a favor de la preservación de la salud, la vida y las garantías laborales para ejercer la labor periodística en el país.

Ponemos en conocimiento que ante el silencio estatal, desde distintas organizaciones hemos realizado una campaña de solidaridad para apoyar la situación de más de 100 familias de periodistas y trabajadores de la comunicación en Guayaquil que han perdido sus trabajos, han enfermado o fallecido como consecuencia de su trabajo y que hasta la fecha suman por lo menos 13 muertes, encabezando  la lista de países con mayor número de profesionales de la comunicación fallecidos en el contexto de pandemia.

Es necesario que el Comité verifique la implementación de protocolos y entrega de material de bioseguridad, al igual que el acceso a la salud integral —física y psicológica—, y el respeto a los turnos laborales, de todos los empleados, incluyendo reporteros, fotógrafos, camarógrafos,,  conductores, personal de prensa, preprensa,  personal de limpieza, programadores, productores, asistentes de cámara, repartidores de periódicos, entre otros trabajadores de medios en Guayaquil y en todo el país.

Es urgente que el Comité, en coordinación con el Ministerio del Trabajo, establezca mecanismos de verificación de las medidas tomadas por las empresas periodísticas para que no se vulneren los derechos laborales de quienes han sufrido despidos intempestivos como consecuencia de la pandemia, y que hasta la fecha pueden ser hasta 500 personas.

A pesar de que el Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas y los Trabajadores de la Comunicación fue activado el 10 de abril y se ha reunido para trabajar en un protocolo de seguridad, sentimos el vacío en acciones de monitoreo y protección que  respondan a las necesidades concretas del sector. Hasta la fecha no han existido pronunciamientos oficiales que permitan conocer la situación real y los riesgos que enfrentan quienes trabajan en el ámbito de la comunicación.

Es fundamental mantener reuniones constantes y concretas, a las que exigimos ser convocados para evaluar las situaciones descritas y tomar decisiones a favor de quienes están cubriendo  la pandemia por COVID-19.

La información a la que todos los ciudadanos tienen derecho, depende de las garantías que el Estado entregue a los trabajadores de la comunicación y es obligación del Comité precautelar la seguridad de los periodistas. 

Por lo expuesto, exigimos al Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas y los Trabajadores de la Comunicación:

 

  1. Que  comunique oportunamente las acciones que ha desarrollado para proteger a quienes están cubriendo la pandemia en Ecuador.
  2. Que  defina mecanismos de verificación del estado de salud física, mental y de las condiciones económicas de los periodistas y trabajadores de la comunicación en Guayaquil y en otras ciudades del país y destine las ayudas necesarias para este grupo.
  3. Que verifique que los medios de comunicación estén cumpliendo con la implementación de protocolos, entregas de material de bioseguridad y respeto de los turnos laborales de su personal en todo el país.
  4. Que inste al Ministerio de Trabajo a verificar que las decisiones de despidos tomadas por las empresas periodísticas respeten el marco jurídico respectivo y cumplan con todas las obligaciones que les corresponden.

Este manifiesto es suscrito por varias organizaciones, facultades de comunicación y  medios. Descargue el documento completo: Demandamos respuesta del Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas y Trabajadores de la Comunicación frente a emergencia en Ecuador