¿Por qué Fundamedios participa y coordina un trabajo periodístico que convoca a cinco medios digitales y dos ONGs? ¿Por qué el interés en investigar el conglomerado mediático del empresario Ángel González? ¿Vamos a salir de nuestras tareas como una organización de la sociedad civil y nos vamos a convertir en un nuevo medio?

Descartemos lo último. Porque sucede que una de las tendencias mundiales es justamente el periodismo sin fines de lucro o impulsado por organizaciones sin fines de lucro. Dado que muchos medios están en crisis y no pueden o no quieren seguir apostando por el periodismo de largo aliento o por investigaciones que pueden durar meses sin resultados visibles, en muchos lugares, organizaciones como Fundamedios han asumido esa misión llevándolo al entorno digital y pensando siempre en el público que se merece y necesita más que nunca información de calidad.

De allí, se desprenden las otras respuestas a las preguntas que planteamos inicialmente. No solo que está en nuestra misión institucional impulsar el periodismo de calidad, sino que es nuestro deber ciudadano hacerlo. En ese camino, nos hemos encontrado con la generosidad y la mirada visionaria de los periodistas que dirigen varios de los principales medios digitales del país, que saben que el entorno para el desarrollo de los medios digitales exige dos valores centrales: innovación y cooperación. Nuestro reconocimiento explícito a 4 Pelagatos, Fundación Mil Hojas, Focus, Plan V, Rayuela Radio y Wambra Radio.

Todos, debemos congratularnos del alcance de esta confluencia de medios digitales y organizaciones para investigar y poner en escena un tema tan importante, como el que presentamos hoy: “El Fantasma se alza con el espectro”.  Con él queremos contar, de la forma más accesible posible, cómo el empresario mexicano Ángel Remigio González, conocido como “El Fantasma”, ha logrado acumular, en los últimos años, 87 frecuencias de radio y TV y 17 medios de comunicación.

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Al hacerlo, hemos querido ‘hincar el diente’ sobre uno de los problemas más graves que afecta a la libertad de expresión en el Ecuador: la concentración de medios. Más allá del vacío discurso oficialista sobre la “democratización” y la “repartición equitativa de frecuencias”, estamos ante un caso, en el cual claramente se ha favorecido a un grupo empresarial que opera a lo largo y ancho de todo el continente. Al punto que en algunos países se lo reconoce como el verdadero poder ante el cual se inclinan, reverentes, candidatos y presidentes.

Hay que reconocer que el tramado de empresas, funcionarios, abogados, familiares que conforman el imperio mediático de Ángel González cuenta en el Ecuador con una buena estrella que lo ha llevado a seguir acumulando medios, mientras gran parte de las empresas privadas de comunicación han sufrido los efectos de una política gubernamental de acoso y derribo. Y, en tanto, muchos de los más talentosos periodistas independientes han visto rodar sus cabezas y silenciar sus plumas en los medios tradicionales.

Ningún hecho retrata mejor esa “suerte” de ‘El Fantasma’ que las recientes concesiones de cuatro frecuencias con las cuales pudo completar un acto de magia mayor: convertir una estación televisiva en dos, pues lo que inicialmente era RTS ahora además es Televicentro. La transmutación sucedió en semanas, sin pasar por engorrosos concursos, aburridos proyectos comunicacionales y procesos de calificación que sólo rigen para los mortales que deben esperar años para que les renueven o les otorguen una frecuencia.

En cuestión de días, a veces en horas, los informes favorables pasan por los escritorios de acuciosos funcionarios de Arcotel, la agencia gubernamental creada con la Ley de Telecomunicaciones, para dar salida lo más pronto posible a los deseos de las empresas de Ángel González. ¿Qué no hay frecuencias para completar la operación al sur de Quito y en Los Ceibos de Guayaquil? No hay problema, GamaTV, canal bajo administración estatal, devuelve las frecuencias sombra que hacen falta y se atienden las exigencias. Todo esto sucede mientras la mismísima Arcotel inicia el proceso de reversión de la frecuencia de Telecuatro, RTS Guayaquil y 23 repetidoras más que estaban a su nombre. ¿Cómo no hablar de una increíble suerte cuando en pocas semanas no solo se archiva el proceso de reversión de la frecuencia de sino que además son premiados con cuatro frecuencias “temporales” más?

En el colmo de la paradoja, casi al mismo tiempo que en los televisores de los habitantes de Quito y Guayaquil aparecía el nuevo canal Televicentro, se anunciaba que en los próximos días se va a convocar a un concurso para renovar u otorgar cerca de mil frecuencias de radio y televisión en todo el país. Se trata de la operación más grande de este tipo en toda la historia de la radio y TV ecuatoriana. Pero ante lo que está sucediendo es legítimo preguntarse si, en realidad, estamos ante una nueva “feria de las frecuencias” como la que se denunció a finales del siglo pasado y fue registrada en el informe de la Comisión auditora de frecuencias.

El caso que presentamos hoy está lleno de estas pequeñas paradojas y golpes de suerte para el empresario mexicano. Esta investigación conjunta cuenta esa historia. Lo hacemos, además, con el mayor respeto por los periodistas que día a día tratan de hacer buen periodismo en los medios involucrados. Sabemos que esto, no tiene nada que ver con ellos.

Creemos desde Fundamedios que en este punto, las autoridades nos deben muchas explicaciones y una dosis mayor de transparencia para cumplir sus responsabilidades sin seguir arrojándose la pelota, como si esto se tratara de un juego escolar.