La desaparición de la Superintendencia de la Información y Comunicación (Supercom), la eliminación de la figura de “linchamiento mediático”, el destino de las frecuencias y la repartición del espectro radioeléctrico fueron los puntos que más se toparon en el pleno, durante la sesión Nro. 538 de este 25 de septiembre, durante el primer debate de las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación (LOC).

Para iniciar la discusión de aproximadamente cinco horas, el asambleísta Jorge Corozo, presidente de la Comisión de Derechos Colectivos que tramitó las reformas, resumió el informe. Dijo que es el resultado del análisis de 14 proyectos presentados y 20 sesiones ordinarias en donde comparecieron 84 representantes de distintos colectivos. Además, citó la Convención Americana de Derechos Humanos y aseguró que es prioridad que las modificaciones se enfoquen en el respeto de la libertad de expresión.

A la cita también acudieron radiodifusores como Kléber Chica, presidente nacional de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER); y Álvaro Rosero, de la Cámara de Medios, quienes plantearon la incorporación de una disposición transitoria que garantice la renovación automática de las frecuencias de emisoras cuya concesión está prorrogada desde 2014. El ministro de Telecomunicaciones, Guillermo León, planteó una propuesta para que no exista la necesidad de realizar un concurso de frecuencias. Sugirió que los temas técnicos sobre la materia se trasladen a la Ley de Telecomunicaciones.

Las posiciones más radicales del debate fueron las del bloque afín al expresidente Rafael Correa: Gabriela Rivadeneira, Marcela Holguín, José Chalá, Doris Soliz y Carmen García se pronunciaron en contra de eliminar una instancia administrativa sancionadora de los medios y de la figura del linchamiento mediático.

Chalá matizó esa postura al plantear que la figura podría modificarse incluyendo el principio de la ‘“real malicia”; mientras que la expresidente de la Asamblea arremetió en contra de los medios de comunicación y aseguró que la figura de linchamiento mediático ha impedido que se organicen persecuciones. “No podemos confundir la libertad de expresión con los propietarios de los medios”, apuntó.  

En esa línea, Carmen García tildó a los medios de “cajas de resonancia que  nos imponen la información”, para defender la no eliminación de la Supercom. La Asambleísta considera que la inexistencia de la Superintendencia significaría “regresar al control” de las grandes corporaciones mediáticas y un retroceso de derechos.

Este último punto fue rebatido por el asambleísta de CREO, César Carrión, quien destacó que gracias al periodismo de investigación se han esclarecido casos de corrupción que con la inclusión del lichamiento mediático se quisieron acallar. El Legislador propuso eliminar el artículo sobre los códigos deontológicos por considerar que no es correcto imponer la ética desde el Estado, pues llevaría a la censura previa.

Además, Jeannine Cruz, también de CREO, planteó eliminar todos los artículos que atentan contra la libertad de expresión y el derecho al anonimato, como la obligación de exigir a los ciudadanos identificarse con nombre y cédula de identidad al publicar un comentario en portales web de los medios de comunicación. Resaltó que se recupere el concepto de que la comunicación es un derecho y no un servicio público.

En el debate también aparecieron posturas que plantean la derogación de la LOC. Patricio Donoso, de CREO, dijo que lo más sensato sería eliminarla por inconstitucional y hacer una nueva. El socialcristiano Luis Fernando Torres aseguró que la Ley fue tratada de manera fraudulenta, ya se aprobó con un debate escaso y con cambios a última hora.

El debate para reformar la LOC se retomará en el Pleno este 27 de septiembre a partir de las 09:00.