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Actividades | Nota Periodística

Recuento del terror: así fue el minuto a minuto del ataque terrorista a TC Televisión

Ene 16, 2024 | Actividades, Nota Periodística

Ecuador, 14 de enero de 2024.· Eran las 14:00 del 9 de enero de 2024, en Guayaquil, la segunda ciudad más grande del país. Es una fecha, un instante, que nunca olvidará el periodismo ecuatoriano. 

Solo tres días antes, todos los medios reportaban la fuga de alias ‘Fito’, cabecilla del grupo criminal denominado ‘Los Choneros’, de la cárcel regional de Guayaquil, la tarde del domingo 7. Un día después, el cabecilla de otro grupo criminal denominado ‘Los Lobos’, Fabricio Colón Pico, escapó de la cárcel de Riobamba. Ese mismo día, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el Estado de Excepción en todo el país, con toque de queda de 23:00 a 05:00. 

El martes 9 de enero amaneció como cualquier otro, las personas salieron a su trabajo y en Guayaquil rondaba la tranquilidad. Aunque la noche anterior se habían registrado incidentes, atentados y más, para los trabajadores de los canales GamaTV y TC era un día más de trabajo. Se conoce de manera confidencial que la Gerente de los medios públicos e incautados la mañana solicitó al Consejo de Comunicación resguardo policial para los medios que representa, tomando en cuenta, que la noche anterior fue violenta. La jornada iba con normalidad, un poco más movida. La tarde llegó, y los reporteros que habían salido a hacer sus notas, entraban al canal para editar sus reportajes y tenerlos listos para el siguiente informativo, que empezaba a las 14:00, llamado ‘Después de El Noticiero’. 

Fue el caso de un periodista de TC, quien llegó al canal cerca de la 13:30, desde la cárcel regional, reportando la situación tras la fuga de alias ‘Fito’. Eran cerca de las 14:02, recuerda, y él seguía editando, locutando y poniendo todas las imágenes para el reportaje que debía salir a las 14:30. Apenas cinco minutos después, el periodista escuchó a una de sus compañeras gritar: “Urgente, ayuda, nos vienen a disparar, hay hombres armados, vienen a disparar, vienen a matar”.

Una de las escenas más terroríficas que han tenido que presenciar los ecuatorianos, sucedió ese día. TC Televisión y GamaTV fueron tomados por un grupo criminal y, en un acto terrorista, secuestraron —en señal en vivo— a los trabajadores de TC Televisión, los golpearon, amenazaron y les apuntaron con armas de grueso calibre en sus cabezas. La escena se transmitió en televisión nacional y los medios y las redes no esperaron para replicarlo de forma inmediata. Pero ¿qué pasó detrás de este horror? Reconstruimos los hechos a continuación, a través de esta línea del tiempo: 

1: Llegada 

Las versiones no coinciden sobre la hora exacta, pero el único guardia de seguridad que estaba en la entrada principal del canal, en la calle 13NE, recuerda que eran cerca de las 14:10. Él estaba fuera de la garita donde normalmente se aloja, que está en la mitad de dos vías: la entrada y la salida al edificio —construido en al menos una cuadra de terreno— donde funcionan ambos canales de televisión. El guardia y otros tres civiles se encargaban de la seguridad. Uno era recepcionista, otro se encarga de rondar por TC Televisión y otra persona controlaba las cámaras de seguridad. Sólo el guardia llevaba chaleco antibalas. A las 14:10, el guardia escuchó el sonido de un carro que frenó ‘a raya’ y vio, enseguida, cómo varias personas salían de las cuatro puertas del carro y lo apuntaron con sus armas; todos estaban encapuchados. Hicieron que entrara a la garita y uno de ellos le insultó y le preguntó de forma violenta dónde se encontraban las instalaciones de TC Televisión. 

Según se puede constatar con Google Maps, el edificio de Gamavisión, está muy cerca de la entrada principal, mientras TC se encuentra a 81 metros. 

El guardia los guió, con miedo, y en el camino lo iban golpeando y despojando de sus pertenencias. Las radios que utilizaba para comunicarse las botaron al piso. Mientras caminaban, le preguntaron por el paradero de un presentador en específico. El guardia no dio información específica. Llegaron a la puerta del canal a través de la recepción. Ahí le preguntan al guardia dónde estaba el set porque querían salir en vivo. El guardia los llevó hacia el estudio ‘A’, donde se grababa el noticiero, justo en el pasillo que daba directo a la recepción. 

Fue entonces cuando varias personas vieron que llegaba con individuos encapuchados y armados. Se dieron cuenta de que la puerta estaba cerrada y exigieron al guardia que tratara de abrir la puerta. Él suplicó, pero, finalmente, rompieron la puerta. Después, preguntaron por los gerentes, él no sabía qué decir e intentó llevarles a diferentes lugares, como “bobeándoles”. Subieron al segundo piso y empezaron a revisar todas las áreas. Luego, hicieron una pausa y entendieron que el guardia los había engañado, fue cuando le abrieron la boca y le colocaron un taco de dinamita lo amenazaron con que les dijeron dónde estaban los presentadores y directivos del canal o lo iban a matar. Entonces, él tuvo que confesar que los gerentes no estaban en ese momento en el canal. Bajaron de nuevo al primer piso y llegaron finalmente al estudio del noticiero, insistieron en que querían salir en vivo, así que lo llevaron al control máster y encontraron su objetivo: el noticiero estaba con señal nacional en vivo. Al guardia lo encerraron en un cuarto al lado del estudio. 

Un segundo grupo de antisociales llegó apenas minutos después. El auto en el que se movilizaban entró directamente al canal, dado que, el barandal de seguridad que había a la entrada ya había sido destruido por el grupo anterior. 

Solo unos minutos después de que el primer grupo de atacantes ingresarán, cerca de las 14:15 de la tarde se encontraba en el área de noticias, en el primer piso de Gamavisión, el periodista Alfonso Reyes, quien estaba hablando con su hijo por teléfono y escuchó a un compañero gritar: “Escóndanse, están asaltando”. Él corrió de forma inmediata y uno de sus compañeros vio a los sujetos amedrentando, insultando en recepción del canal y golpeando a varias de las personas que estaban ahí. A uno de ellos lo secuestraron y le obligaron a que les llevara a TC. Otro grupo había entrado al set de Gamavisión, pero notaron que la señal no estaba en vivo y la mayoría de personas no estaba dentro, por lo que, en medio de amenazas y golpes, llevaron al personal que encontraron hacia TC. Había gritos, las personas estaban insultando, y Reyes pudo decirle a su hijo, quien escuchó todo, que llamara al ECU-911. Unos compañeros se escondieron en baños y en diferentes áreas. Él se quedó en la redacción. 

2: En vivo 

Son las 14:17 y la primera imagen que se observa es el set de televisión vacío. “Después de El Noticiero” se lee en la pantalla grande, no se escucha nada más. Pasan dos minutos, pero se sienten eternos, y aparece hacia el centro del set un hombre encapuchado caminando con pasos cortos, que mira el cañón de su arma —es decir, hacia la derecha de la pantalla—, pero a la mitad de la travesía se regresa sobre sus pasos. Parece que llama a otras personas, alza su pistola como en señal de victoria. Y en pocos segundos, entran varios encapuchados, con armas largas, otros con dinamita en las manos. 

Son las 14:19 y los hechos se aceleran: se observa a un trabajador de TC con una chompa con el logo del canal, camina con temor en medio de todos los encapuchados. Luego llega otro trabajador y continúa su camino hacia su otro compañero, ahí los están reteniendo, en un lugar fuera de la cámara. Entra otro trabajador, pero a este lo golpean apenas entra en escena, le dan una patada en la cara y luego un golpe con un arma. Otros encapuchados llevan arrastrando a dos trabajadores más. Se pierde la cuenta de cuántos antisociales están en escena, todos se amontonan. Se puede distinguir a uno de ellos, que lleva un celular en una mano y unos audífonos; parece que intenta grabar lo que sucede, el reloj no cambia: 14:19. 

Varios de los atacantes realizan una pose extraña con las manos, una señal que se distingue como de una banda. Se intentan mostrar poderosos. 14:20: se observa a varios de los trabajadores en el suelo, algunos intentan orar y otros sólo están acostados boca abajo. Un minuto después intentan hablar con los sonidistas para que les coloquen micrófonos, es claro que quieren dar un mensaje. Sin embargo, antes de que ellos lleguen, el sonidista y el productor se encargan de apagar los micrófonos, poner una canción en volumen alto y salen a resguardarse. 

En diálogo con The Associated Press, uno de los sonidistas del canal comentó que los delincuentes tenían instrucciones claras de que debían controlar las áreas técnicas y difundir un mensaje, mientras que él puso seguro en su cabina, se escondió y esperó que no le encontraran. Sin embargo, poco después los terroristas rompen la puerta para que otro de los técnicos que estaban ahí active el sonido al aire, pero los nervios le ganan y activa “el audio del segmento de crónica roja: una música de tensión permanente” que siempre usan. Él intenta seguir escondido y escucha cómo a uno de los antisociales al que llaman ‘La Firma’ le preguntan si los escuchan; darse cuenta de que no, molesta mucho a los encapuchados. 

Luego, las imágenes hablan por sí solas. Solo han pasado cuatro minutos y ha retenido a varios de los trabajadores en el piso del set de televisión. Con escopeta en mano, uno de ellos obliga al reportero y presentador Jose Luis Calderón para que hable en la transmisión pidiendo que la Policía no ingrese mientras lo apuntan en el cuello.

Calderón habló con Univisión sobre el tema. Relató que estaba con un grupo de colegas en el canal cuando escuchó ruidos y gritos y que la gente estaba desesperada caminando por los pasillos. 

Él no entendía lo que estaba pasando y, junto a uno de sus compañeros, se levantó a ver lo que estaba ocurriendo y se escondieron en uno de los baños del departamento de redacción de noticias, muy cerca del set de televisión. “No pasó mucho tiempo hasta que los captores nos descubrieron, descubrieron nuestro escondite y, bajo amenazas, nos obligaron a salir”, narró. Calderón explicó que ahí notaron que todos estaban encapuchados y tenían revólveres y armas tipo machetes. Señala que los colegas que estaban presentando el noticiero lograron refugiarse, pero no los camarógrafos, a quienes los tomaron como rehenes. Confirmó que uno de ellos portaba un celular con una videollamada en curso y lo pusieron frente a él y solo pudo ver a un hombre encapuchado, que, aparentemente, dirigía el acto terrorista. 

Mientras tanto, en el estudio C, se llevaban a varios de los trabajadores como rehenes. 

3: Escondidos

El comedor de TC es la primera edificación del canal que se observa cuando se ingresa por la puerta principal y se camina hacia la derecha; luego, a solo 50 metros, por en ese mismo camino, se encuentra la recepción, donde entraron la mayoría de antisociales. Billy Bastidas, camarógrafo de TC, llegó después de realizar las tomas de un reportaje que realizó en la mañana y parqueó el carro en el que se movilizó con el reportero. Llegó al comedor del canal a las 14:00 para almorzar y notó que estaba vacío. Cuando terminó, eran las 14:15; se levantó y notó que cerca de 15 personas estaban ahí. Luego, miró a varias personas corriendo. El restaurante tiene unos ventanales grandes que permiten ver los carros; pero, desde afuera, no se puede ver nada. Desde ahí notó a varias personas con armas, la gente estaba muy asustada. Intentaron trancar la puerta, pero uno de los antisociales los vio y apuntó la puerta con un arma. Todos salieron a esconderse inmediatamente. Él y otro grupo de compañeros siguieron al personal de cocina, quienes los guiaron por un pasillo largo, hasta una escalera de metal muy grande. Subieron de esta forma al techo del comedor. 

Ya en ese momento era de conocimiento público lo que estaba pasando. Bastidas relata ahora lo traumante que fue la situación porque, si bien se conoce públicamente lo sucedido en señal en vivo, muchos de los trabajadores sólo podían escuchar los gritos, los disparos y la violencia desde su escondite, esperando ser rescatados en algún momento. En su grupo estaban dos compañeras embarazadas. 

Uno de los periodistas de TC fue uno de los primeros que salió corriendo tras el aviso de un compañero. En el pasillo vio cómo otras personas ya estaban en modo supervivencia, escuchó detonaciones y luego un grito: “Llegó la mafia, hijueputa, ¿creen que no íbamos a venir?”.

Observó una escalera de lado izquierdo, un segundo camino a producción y otro camino hacia la antigua recepción. En segundos, decidió subir las escaleras, llegó al segundo piso y luego vio tres departamentos: Compras, Recursos Humanos y Contabilidad. Fue al de contabilidad. A su mano derecha vio que estaban trabajando con normalidad cuando él empezó a gritarles a los compañeros lo que estaba pasando. Les dijo que abrieran la puerta porque “llegó la mafia”. Entró al departamento, cerraron con seguro y se escondió entre una mesa y sillas. En ese momento eran ya las 14:17. Frente a él había un televisor y desde ahí observó cómo ingresaron al estudio los criminales. Después de unos cinco minutos, escuchó cómo intentaron romper la puerta de donde él estaba escondido, pero finalmente se fueron. Él empezó a informar a todo el mundo, a sus amigos, familiares, a la Policía, la Presidencia y en varios chats. Todo mientras escuchaba detonaciones y más gritos. 

Por su parte, el guardia de seguridad intentaba salir del cuarto de cómputo en el que lo dejaron encerrado, porque escuchaba cómo pasaban varias personas por el pasillo. Encontró una pantalla en el lugar y observó cómo se transmitía el ataque al canal en vivo. Luego escuchó las detonaciones y disparos, intentaba pararse y miraba si alguien estaba cerca. A escondidas, salió del lugar y, de puerta en puerta, buscaba una para salir del edificio. Al final, encontró un cuarto donde estaban diferentes trabajadores técnicos y él golpeó la puerta para que le abrieran; salieron seis policías del lugar y lo ayudaron. 

4: Rescate 

En redes sociales se difundieron imágenes de una negociación entre la Policía y los criminales, dado que, en uno de los estudios aledaños a aquel desde donde se transmitía en vivo tenían encerrados a varios rehenes. La Policía llegó con un gran escuadrón y obligó a los antisociales a que bajaran las armas; inmediatamente, corrieron hacia ellos y pudieron detenerlos en flagrancia. 

Eran cerca de las 14:40 y un periodista se TC escuchó un gran estruendo y llegaron al sitio donde estaba, él tuvo que identificarse como periodista en varias ocasiones, pues no le creían. Se llevaron a todos los que estaban escondidos en el área de Contabilidad hacia otro punto donde estaba el jefe que operaba la misión de rescate. 

Billy Bastidas, por su parte, escuchó balazos y estallidos cuando llegó la Policía. Sus compañeros intentaban escalar las paredes para escaparse porque se sentían en riesgo. Luego llegó un uniformado, les dijo que bajaran en fila y los hicieron salir por los techos para que pudieran llegar a la calle principal del canal, la Av. De las Américas, en medio de una cadena humana de policías. Cuando llegó a la salida ya no recuerda más, su memoria borró esos momentos. Lo único que recuerda es que los llevaron a un almacén cercano donde los atendieron a todos. Luego se enteró de que habían dos compañeros heridos: uno había recibido un balazo en la pierna y a otro le habían fracturado el brazo. 

Alfonso Reyes, de Gamavisión seguía escondido en la redacción del canal cuando uno de los compañeros salió y notó que ya no había nadie. Entonces, todos decidieron salir de donde estaban escondidos y a uno de ellos se le ocurrió que fueran a una construcción que estaba justo al lado del canal, solo separados por una madera. Los constructores les dejaron pasar y se quedaron ahí hasta que llegara la Policía. Llamaron desde ahí a sus familiares y pidieron auxilio. Llegaron los policías y ellos salieron de su escondite, estaban preocupados porque un compañero no aparecía ni contestaba el teléfono. 

La Policía les organizó para que salieran, explicando que todavía no había pasado el peligro. Los guiaron hacia un punto clave de rescate y allí se quedaron. En ese momento, le pidieron a Reyes que realizara un reporte de la situación con tomas en vivo, “ya que era periodista”. Llegaron a un punto clave y ahí mismo hicieron un reporte con salidas en vivo.

Luego de esto, los medios de todo el mundo explotaron con la noticia y los reportes de lo sucedido también. TC Televisión pasó más de 24 horas fuera del aire porque la Fiscalía estaba haciendo pericias, afectando así a la libertad de expresión y prensa. 

Se conoció, de primera mano, que hubo intentos de abuso sexual contra algunas de las trabajadoras del canal y que, una vez que se dio el rescate, el canal quedó vacío y desolado, sin ningún tipo de resguardo policial. El gerente de TC Televisión intentó regresar al canal porque la Fiscalía le pidió que diera unas declaraciones y cuando intentó acercarse notó que por ahí rondaban motociclistas con armas de fuego en mano. 

Tres días después, el presidente, Daniel Noboa, recorrió las instalaciones de TC  como modo de solidarizarse.

 

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